HUMANISMO Y PEDAGOGÍA




HUMANISMO PEDAGOGICO EN EL PROYECTO EDUCATIVO
DEL COLEGIO MARSELLA


Respuesta a la pregunta qué aporta un diplomado
en Educación con enfoque en humanismo.

Quizá el interés práctico actual sobre los “énfasis” y “enfoques humanistas” en educación que sugiere la política distrital en educación pública[1] en la presente etapa, resida fundamentalmente en la crudeza de la realidad misma colombiana, en sus dramas humanitarios que expuestos tan desnudamente en los medios conmueven, estrujan u ofenden lo que aún hay de conciencia de humanidad y de dignidad que ostenta una parte importante de la comunidad internacional: homicidios colectivos, masacres sobre gentes humildes del campo y la ciudad, también los magnicidios sobre personalidades, los desplazamiento forzados de inmensos sectores sociales de población por motivos de violencia política; en suma, la precariedad del trabajo y de la vida del ser colombiano verificables en estas últimas décadas, manifiestos en esos para algunos ya “normales” dramas o “crisis humanitarias” que nos envían mensajes o nos dictan lecciones de “letra con sangre…” para que se asuma con entereza el giro civilizatorio que habría que dar para los necesarios cambios de rumbos.
Y si bien esos cambios de rumbos no logran marcarlos los llamados sectores productivos de la sociedad colombiana, ni el conjunto de las instituciones públicas del Estado; es significativo que desde la institución educativa, desde donde se espera que obraría la inteligencia civil de la sociedad por tratarse de sujetos y actores sociales del saber pedagógico y del trabajo con la cultura, se apele entonces a ese “olvido del ser” que recurrentemente refiere Heidegger[2]; y examinemos en consecuencia las implicancias de educar y formar desde enfoques y énfasis humanistas.
El valor de educar desde un enfoque humanista posibilita situar en una era de revolución científica y tecnológica – de impacto global y local – como la que afrontamos, una perspectiva reguladora y evaluadora de los avances o desarrollos de la humanidad, del grado de civilización de la sociedad, de la centralidad o no del individuo social como conductor consciente y responsable de tales desarrollos sociales. En consecuencia, asumiendo un concepto glocalizado de ese valor supremo que es el hombre, un humanismo universal en correspondencia con los procesos de internacionalización de las vidas nacionales o globalización de la vida social del hombre contemporáneo; humanismo será en la tercera revolución industrial conciencia común de humanidad.
En estos contextos generalísimos podría afirmarse se encuentran necesariamente inscritos explícita, para algunos aspectos, e implícitamente para otros, los procesos sociales y culturales colombianos, sus tendencias de superación de las condiciones de subdesarrollo social, sus aspiraciones y sueños de situarse con dignidad y personalidad histórica reconocida en el mundo; y también en estos contextos el país exhibe su dolorosa e indignante realidad, sus dramas y tragedias humanitarias, las mismas que Saramago recientemente ayudaba a formular a propósito de los debates sobre las fosas comunes, con su tremebunda expresión:”Colombia debe vomitar sus muertos”![3], expresión ésta que en sí misma constituiría un mensaje de exigencias humanistas para todos y en particular para la institución educativa.



Un humanismo pedagógico entonces respondería al nivel de concretización de aquel vasto concepto situado al nivel de los procesos académicos para la formación de la personalidad humana, humanismo en las aulas, que ahora se examina y se reestructura buscando ponerse a la altura de los tiempos presentes y tornarse expresivo en la reorganización en la modalidad por ciclos en la educación del Distrito Capital de la República. En esta significativa tarea se encuentra una importante muestra de instituciones educativas públicas distritales.
La “formación humanística y el desarrollo de habilidades investigativas” [4], como divisa del proyecto educativo institucional del colegio Marsella, se inscribe en aquellos propósitos surgidos del diagnóstico de las tendenciales globales que palpitan desde realidades locales de países y naciones; se inscribe a su vez en el propósito de responder y aportar desde la vida escolar a las demandas de sentido de existencia en horas exigentes de humanizar relaciones sociales en la ciudad y el país; y por esa vía, visualizar la necesaria humanización del planeta, acogiendo y haciendo suyas si es preciso, una glocalización del humanismo que hoy se expresa como derecho exigible en el protagonismo internacional de los derechos humanos.
El humanismo pedagógico que promueve el colegio Marsella, contiene un universalismo de resonancias kantianas, el de formar en el pensar por sí mismo y ponerse en el lugar del otro, el aprender a aprender; la estirpe heideggeriana existencial de la búsqueda de la autenticidad del ser en los proyectos de vida escolar; y los aportes zuletianos de educar para la convivencia democrática, surgidos y hecho expresos en el proceso constituyente de finales del siglo XX que dio nacimiento a la Constitución Política de 1.990.
En estos contextos socio histórico y conceptual puede identificarse al proyecto educativo institucional del colegio Marsella, el marco en el que inscribe sus prácticas académicas, pedagógicas y administrativas; y por ello mismo el marco en el que se inscriben los actuales procesos de reorganización en modalidad por ciclos y restructuración de la enseñanza media especializada, en que el enfoque humanista es el núcleo regulador fundamental del proceso de adecuación de los procesos pedagógicos, situando en ellos el importante objetivo de la construcción de los proyectos de vida de los estudiantes.
La traducción de un concepto definido de humanismo a los escenarios del desenvolvimiento escolar, manifiesto en un determinado humanismo pedagógico, es como puede tipificarse la actividad institucional académica del colegio Marsella en la actualidad cuando emerge en la perspectiva distrital la iniciativa de transformación pedagógica de la escuela y la enseñanza y es en esta atmósfera en la que se entiende bien los diversos eventos que “tallan” los conceptos académicos y pedagógicos que contribuyen a aquellos objetivos y propósitos. Y en eso entiendo también contribuye y aporta iniciativas como la del diplomado de la enseñanza media especializada.


Herman Martínez Ch.
Consejo de Padres, Colegio Marsella


[1] Serie Lineamientos de Política, Secretaría Educación Distrital. Bogotá, pag.20
[2] Heidegger, M. “Carta Sobre el Humanismo”. En: http://librodot.com
[3] Diario El Tiempo, edición del 9 de julio de 2007
[4] Proyecto Educativo Institucional del colegio Marsella

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